miércoles, 27 de mayo de 2015


NADERIAS
de Gutavo Geirola
Basada en las obras La gaviota, Tío Vania, Las tres hermanas
El jardín de los cerezos, de Anton Chéjov.

Personajes
Actor 1
Actor 2 (una actriz)
Actor 3

Sobre el escenario, solamente diez sillas.  Las sillas, que se utilizarán para construir diferentes diseños espaciales y objetos, irán desapareciendo progresivamente a lo largo de la obra.  Al final de la obra, el escenario se verá completamente vacío y oscuro, y solamente dos sillas permanecerán sobre él.

Escena 1
Los actores estarán sentados y dando la espalda al público. Ropa contemporánea.
A1: La obra empezará pronto.
A2: Ves, esto es lo que el teatro es para ti. Un telón, el primer conjunto de patas a un lado, el segundo conjunto al otro y, luego el espacio vacío. Ningún decorado en absoluto. Sólo una visión directa de ambos,  del lago y del horizonte. El telón se levanta a las ocho y media en punto, cuando aparezca la luna.
A3: [Girando hacia el público.] Es la tragedia de mi vida. Incluso en mi juventud siempre parecía que había estado bebiendo, y todo eso. Y las mujeres nunca se enamoraron de mí.
A1: [Involucrándose con A3] ¿Por qué siempre te vistes de negro?
A3: Porque estoy de luto por mi vida. No soy feliz.
A2: ¿Y por qué? [Pensando profundamente.] No lo entiendo.
A1: [A A3.] Eres una persona saludable. Tu padre no es rico, pero tiene un buen pasar.
A3: ¿Por qué? Mi vida es mucho más difícil que la de ustedes.
A1: Recibo una suma total de veintitrés rublos al mes y la mayor parte se destina a la pensión, pero no por eso me visto de negro.
A3: No es una cuestión de dinero. Incluso un mendigo puede ser feliz.
A2: Es hora de tomar té con azúcar, ¿no les parece?
A1: La obra va a comenzar pronto.

Escena 2
Mueven las sillas y cambian el diseño espacial.
A1: Mi padre murió hace exactamente un año, en este mismo día. Hacía mucho frío, nevaba en ese momento.
A2: Sentía como si nunca fuera a poder superarlo. [A A1] Te habías desmayado, [a A3.] y tú estabas allí tirado como un cadáver.
A1: Y ves, ya ha pasado un año.
A3: Es más fácil mirar hacia atrás ahora.
A1: [A A2, que viste de cualquier color excepto el negro]: Ya puedes usar un vestido blanco, tu rostro está radiante. [Pausa. El reloj da las doce.] En aquel momento también el reloj sonaba.
A3: ¿Por qué traer de vuelta esos recuerdos?
A2: Hace calor hoy, tanto que podemos mantener las ventanas abiertas de par en par, y todavía ni un solo brote ha aparecido en los cerezos.
A1: Esta mañana me desperté, vi un montón de luz, vi que era primavera, y sentí la alegría agitando mi corazón.
A2: ¡Vete al infierno, no jodas!
A3: Cierto, es una tontería.
A1: Me siento interiormente tan feliz, tan emocionado, y no sé por qué.
A2: Esta mañana me acordé de cuando éramos niños.
A1: [Para A2] Estás tan radiante hoy, te ves absolutamente hermosa.
A2: Cuando me desperté esta mañana, me levanté y me lavé, y de repente pensé que todo en esta tierra estaba claro para mí, y que sabía cómo se debe vivir.
A1: Una persona debe trabajar, trabajar hasta sudar, sea quien sea, y únicamente ella misma puede encontrar el sentido y objetivo de su vida, su felicidad, su éxtasis.
A2: ¡Qué bueno ser un trabajador que se levanta al amanecer para romper piedras del camino, o un pastor, o un maestro que enseña a los niños, o un ingeniero del ferrocarril...
A3: Es mejor ser un buey o un caballo común, ordinario...
A1: (Interrumpiendo.) Siempre y cuando trabajes...
A3: ...que ser una mujer joven que se despierta al mediodía, y luego bebe su café en la cama, y después tarda dos horas en vestirse...
A2: [Un poco incómoda.] ¡Oh, eso es horrible!
A3: ¡Este afán por el trabajo, oh, Dios mío, qué claro me resulta! [Risas.] Nunca he trabajado, ni una sola vez en mi vida.
A1: [Como mirando a través de una ventana imaginaria.] Ha llegado el momento, algo grande e inmenso se acerca más y más a todos nosotros, una poderosa tormenta, saludable, se está gestando, y vendrá, ya casi está aquí, una tormenta que limpiará toda nuestra sociedad, que barrerá toda la pereza, toda su indiferencia, el prejuicio contra el trabajo, este aburrimiento podrido.
A2: [Con entusiasmo, pero también confundido. Vacilante, como si fuera culpable de algo.] Voy a trabajar, y en los próximos veinticinco o treinta años todo el mundo trabajará.
A3: [Ya harto.] ¡Todos! ¡Todo el mundo trabajará [Riendo, y progresivamente irónico, furioso y triste.]  En los próximos veinticinco años ya no estarás vivo sobre la faz de esta tierra, gracias a Dios. En tan sólo dos o tres años te morirás de un derrame cerebral, o perderé los estribos y te plantaré un balazo en la frente, mi ángel. [Pausa.]  Ya estaremos completamente olvidados.
A2: [Con resignación, pero hasta cierto punto, distendida.] . Vamos a ser olvidados. Ese será nuestro destino, y no hay nada que puedas hacer al respecto, nada.
A1: [Volviéndose pesimista.] Lo que hoy nos parece grave, serio, importante, será olvidado con el paso del tiempo, o al menos va a parecer insignificante.
A2: [Frente al público, pero sin dirigirse a él.] ¿Y no les parece realmente interesante que en este mismo momento nosotros no sabemos en absoluto lo que la gente en el futuro considerará noble e importante y lo que se considerará como lamentable y ridículo?
A3: Y tal vez, va a resultar que nuestra vida, con la que estamos tan reconciliados, después de cierto tiempo parecerá extraña, incómoda y hasta estúpida, de ninguna manera lo suficientemente pura, aunque terriblemente pecaminosa, tal vez ...
A1: ¡Quién sabe!
A2: A lo mejor dirán que nuestra época era grandiosa y la recordarán con respeto.
A1: [A2 y A3 progresivamente mirarán a A1 como si estuviera loco] Después de todo… hoy en día ya no hay más ni ejecuciones públicas ni torturas, ni tampoco invasionesY, sin embargo, al mismo tiempo...
A2: [Interrumpiendo.] …¡Pero mira todo el sufrimiento que hay en el mundo!
A1: De todos modos, el sufrimiento que ves ahora, y hay mucho por supuesto, nos muestra el desarrollo moral de nuestra sociedad.
A3: [Irónico, casi riendo.] Sí, sí, por supuesto.
A2: Me quedaré a comer.
A1: [Aún optimista y lleno de energía.] Verán, a lo largo de muchos años, vivir en esta tierra será hermoso, sorprendente. Pero, si quieren tomar parte en este planeta ahora, aunque sólo sea de lejos, hay que prepararse para eso, hay que trabajar...
A2: [Camina por el escenario.] A menudo me pregunto: ¿qué pasaría si se les dieran la oportunidad de vivir su vida de nuevo, pero esta vez conscientemente? ¿Qué pasaría si una vida, que ya se ha vivido, fuera, por así decirlo, un borrador, y la siguiente la copia en limpio!
A3: Hoy es domingo, un día de descanso. Vamos a descansar, vamos a disfrutar de nosotros mismos, cada uno de acuerdo a su edad y posición.
A1: [Pausa. En cuanto a las alfombras.] Habría que sacar las alfombras durante el verano y guardarlas hasta el invierno... en polvo persa o naftalina.
A3: [Larga pausa, como si estuviera pensando y sólo un iceberg de su pensamiento estuviera emergiendo.] ...Los romanos estaban sanos porque sabían cómo trabajar y sabían cómo descansar, tenían mens sana in corpore sano.

Pausa.

A1: ¿Qué hora es?
A3: Las ocho y cuarto.
A2: No han llegado todavía. Pobrecitos, todavía están trabajando.

Pausa.

A1: [Caminando por el escenario, moviendo las sillas y colocándolas en una línea perfecta.] Me parece que ninguna ciudad puede ser tan aburrida y triste que no tenga necesidad de una persona inteligente y educada. Digamos que entre las cien mil personas de esta ciudad marginada y grosera, hay sólo tres personas como nosotros.
A2: Obviamente, nosotros tres nunca vamos a ganar la batalla sobre las masas ignorantes e incultas que nos rodean.
A1: Saber tres idiomas en esta ciudad es un lujo innecesario.
A3: Ni siquiera es un lujo, sino una especie de apéndice innecesario, como un sexto dedo. Bien sabemos que es simplemente superfluo. Obviamente, nosotros tres nunca vamos a ganar la batalla... Y en el curso de sus vidas se encontrarán cediendo poco a poco hasta que desaparezcan en esa multitud de cien mil. La vida simplemente los va a devorar.
A1: Y, sin embargo, de todos modos, no desaparecerán por completo. Van a dejar su influencia detrás. Después de que se hayan ido, tal vez seis más como Uds. aparecerán, después doce, y así sucesivamente, hasta que al final gente como Uds. se habrán convertido en una mayoría. [Pausa. Muy optimista de nuevo.] A lo largo de doscientos, trescientos años, la vida en esta tierra será inconcebiblemente hermosa, maravillosa. La gente necesita ese tipo de vida, y si no existe ahora, entonces  tendrán que profetizarla, esperarla, soñarla y prepararse para ella. Por su propio bien, deben ver y saber más que lo que vieron y conocieron sus padres y abuelos.
A3: Después de que nos hayamos ido, la vida se mantendrá en gran medida la misma que antes, una vida dura, llena de misterios e infelicidad. Y después de mil años, la gente todavía va a seguir suspirando y diciendo: "¡Ah, qué difícil es la vida!"
A2: Y todavía seguirán teniendo miedo de la muerte y, tal como ahora, no querrán morirse.
A3: La vida no es así, no va a cambiar. La vida seguirá siendo la misma, como lo ha sido siempre... Esas aves que migran de un lugar a otro, las grullas, por ejemplo, volarán y seguirán volando. Y los pensamientos que ellas tengan en su cabeza, grandes o pequeños, van a seguir volando, sin saber adónde ni por qué. Vuelan y continuarán volando, sin importar cuántos los filósofos pueda haber entre ellos. Y déjenlos filosofar todo lo que quieran, siempre y cuando se mantengan en vuelo...
A1: Vivir y no saber la razón por la cual las grullas vuelan, por qué nacen los niños, por qué las estrellas están en el cielo... O bien sabes la razón por la que estamos viviendo, o todo es una tontería...
A3: Naderías. He olvidado todo, he olvidado...  Me estoy olvidando de todo, todos los días sigo olvidando, y la vida se escapa y nunca volverá...
A2: De todos modos, es una pena cuando la juventud se acaba... un poquito más de tiempo pasará, digamos, doscientos o trescientos años, y la gente igualmente mirará hacia atrás y verá nuestra vida con terror y con escarnio.

Desesperadamente corren por todo el escenario, saltando sobre las sillas y gritar.

A1: Estoy satisfecho, estoy satisfecho, estoy satisfecho.
A2: Estoy aburrido, aburrido, aburrido...
A3: Estoy solo, estoy solo, estoy solo.
Corren y se sientan en una silla, los tres en frente del público. Pausa.

A1: ¿Qué estás haciendo?
A2: No lo sé. Me he estado riendo todo el día, desde la mañana.
A3: No voy a trabajar.
A1: Es evidente que Uds. no se entienden entre sí.
A3: [Como si estuviera empezando de nuevo.] No dormí en toda la noche. No hay nada en mi vida, nada lo suficientemente aterrador que me pueda asustar, pero eso es sólo la llave, la clave perdida que me atormenta hasta lo más profundo de mi alma y no me deja dormir ... Dime algo. [Pausa. Sin mirar a ellos.] Díganme algo.
A1: ¿Qué? ¿Qué puedo decir? ¿Qué?
A3: Algo.
A2: Basta, basta, no más, por favor.
OSCURIDAD

Escena 3
A3: [Caminando, moviendo las sillas.] Vivir en este país es de alguna manera malo para mí, y es perfectamente claro que nunca me acostumbraré a ello.
A1: ¿Por qué mi hermana está de mal humor?
A3: ¿Por qué? Porque se aburre. ¡Ah, la juventud, la juventud!
A2: Cuando no hay nada más que decir, entonces la gente dice, Oh, la juventud, la juventud...!"
A3: ... Ayer por la noche me fui a dormir a las diez y me desperté esta mañana a las nueve, sintiendo, sólo por el hecho de dormir demasiado tiempo, como si mi cerebro estuviera pegado a mi cráneo y toda esa clase de cosas. [Risas.]
A1: Celosa. Ella ya está en mi contra, en contra de la actuación, y en contra de mi obra, porque no está actuando en ella. Ni siquiera conoce mi obra, pero ya la odia.
A3: ... Y después de la cena accidentalmente me quedé dormido otra vez, y ahora me duelen todas las articulaciones de mi cuerpo. Me siento como si estuviera pasando por una pesadilla, como si todo hubiera sido ya dicho y hecho
A2: [Como escuchando a A3 por primera vez y comentando con retraso la primera declaración de A3 en la escena.] Es cierto, usted debe vivir en la ciudad.
A3: Quiero hablar contigo de nuevo. Me siento como si te estuviera diciendo... (Progresivamente muy teatral, melodramático.) En lo profundo de mi corazón y de mi alma, siento que de alguna manera estás cerca de mí... Entonces ayúdame. Es tan increíble que ni siquiera sé qué pensar, de alguna manera me siento perdido...  Podría gritar ahora mismo... o hacer algo tonto. Sálvame. Ayúdame o voy a hacer algo estúpido. Ayúdame antes de que me burle de mi propia vida y la arruine... No puedo soportarlo más...
A1: [A A2 y A3. Interrumpiendo.] Queridos míos, cuando la obra comience los llamaremos, pero no deben estar aquí ahora. Váyanse, por favor. [Al salir, se mueven las sillas.]

Escena 4

A3: [Caminando y saltando de una silla a otra.] Ella me ama, ella no me ama, ella me ama, ella no me ama, ella me ama, ella no me ama. [Se ríe. Se dirige al público.] Ven, mi madre no me quiere. ¡Por supuesto que no! Ella quiere una vida para vivirla, enamorarse, llevar blusas de colores brillantes, y aquí estoy yo—tengo veinticinco años y eso constantemente le recuerda que ya no es joven. Cuando yo no ando a su alrededor, ella tiene sólo treinta y dos. Pero cuando estoy cerca, tiene cuarenta y tres años, y por eso me odia. También sabe que no aprecio el teatro. A ella le encanta el teatro, y piensa que actuando sirve a la humanidad y al sagrado propósito del arte, pero en mi opinión el teatro hoy en día ha caído bajísimo, arraigado en el convencionalismo, con personajes trillados y tramas estereotipadas
A1 y A2 entran interrumpiendo a A3, y hablando en un tono exagerado y corriendo por todo el escenario.

A1: Cuando se levanta el telón, hay una habitación con tres paredes...
A2: ...iluminada por una luz artificial...
A1: ...y vemos a esos grandes actores de talento...
A2: [Sin percatarse del chiste, continúa hablando en serio] ...los sacerdotes y sacerdotisas de un arte sagrado...
A1: [hablándole a A2 e involucrándose con ella. A3 va imitando con gestos grotescos, en un estilo de realismo exagerado, lo que dice A1] ... que nos muestran cómo la gente come, bebe, ama, caminar, y lleva sus chaquetas.
A3: [Acercándose A2 y en tono atemorizante] Y cuando tratas de encontrarle sentido a sus palabras mezquinas y escenas banales [señalando al público] la moral se vuelve insignificante y...
A1: ... ... y confortablemente doméstica [manteniendo el tono de A3.].
A2: [Completamente asustado] Cuando en mil maneras diferentes tratan de mostrarme de una y la misma cosa una y otra vez y otra vez más, entonces salgo corriendo [Empieza a correr] Y sigo corriendo... (Sale de escena)
A1 y A3: [Risas.] ...igual que Maupassant cuando salió escapándose de la Torre Eiffel, porque su banalidad le dio dolor de cabeza
A2 entra como actor y se reúne con A1 y ​​A3, también como actores. Le hablan al público.

A2: No se puede vivir sin el teatro.
A1: Lo que necesitamos son nuevas formas.
A3: Nuevas formas. Y si no podemos encontrarlas, entonces estaríamos absolutamente mejor sin nada.
A2: [Regresando a personaje.] A veces cuando simplemente me siento egoísta como cualquier ser humano común, entonces lamento que mi madre sea una famosa actriz, y creo que yo sería una persona mucho más feliz si ella fuera una mujer normal.
A1, A2 y A3 son ahora el mismo personaje: A3. Ellos parecen hablarse uno al otro, pero también le hablan a alguien mirando fijamente a la oscuridad donde está el público.

A3: ¿Puedes imaginar algo más horrible y más absurdo que mi situación actual en la casa?
A1:rodeado de todos sus famosos invitados, actores y escritores...
A3: ... Soy el único que no soy nadie...
A2: ... Me toleran porque soy su hijo, y eso es todo.
A1: Pero, ¿quién soy yo realmente?
A3: ¿Qué soy?
A2: No tengo talentos especiales, ni dinero, y de acuerdo a mi pasaporte, me describen como de clase media baja de...
A1: Pero me encanta la gente de letras. Hubo un tiempo en que yo quería desesperadamente dos cosas en la vida.
A3: Quería casarme...
A1: ... y quería ser escritor...
A2: ... y no he conseguido hacer ni una cosa ni la otra.
A1: Tenía miedo del público teatral que era aterrador para mí, y cada vez que tenía que poner en escena una nueva obra mía, me parecía una y otra vez que [mirando al público] las morenas de la platea eran hostiles y las rubias fríamente indiferentes.
A2: ¡Oh, eso era terrible!
A1: ¿Qué agonía que pasé!
A3: [Interrumpiendo.] Oigo pasos...

Mueven las sillas y preparan todo para representar una escena. Percusión. Dicen sus parlamentos como si se tratara de una ópera contemporánea.

A2: Mi padre y su esposa no me dejarán venir aquí. Dicen que este lugar es bohemio... Tienen miedo de que vaya a querer ser actriz... pero estoy aquí ahogada en este lago, como si fuera una gaviota.
A3: Nosotros estamos completamente solos.
A1: Me pareció oír a alguien... [Sale a explorar]
A2: [Besa a A3.] Nadie.
A3: ¿Qué clase de árbol es éste?
A2: Un cerezo.
A3: ¿Por qué está tan oscuro?
A2: La noche ha llegado, y todo parece oscuro.
A1: [Vuelve al escenario como asistente de dirección y habla con los técnicos para que ellos se den cuenta de que tienen que empezar a bajar la intensidad de las luces. A2 y A3 no perciben la presencia de A1.] Todo está oscureciendo...
A2: No te vayas tan pronto, te lo imploro.
A3: No puedo quedarme.
A2: ¿Qué pasa si voy a tu casa? Me quedo en el jardín de los cerezos durante toda la noche y miro hacia tu ventana.
A3: Te quiero.
A1: [Interrumpiendo.]. Tss... [Termina la percusión.]
A2: [Quieta, como un personaje] ¿Quién está ahí?
A3: [Como actor, frustrado] ¿Eres tú?
A1: Todo al mundo a sus lugares. Llegó el momento.
A3: No hay ninguna acción en su obra. No es más que una lectura escenificada. Y en mi opinión, una obra de teatro sin duda debe tener amor...
A2: [A A1.] Es muy difícil actuar en su obra. No tiene personajes vivos, ninguno.
A1: ¡Personajes vivos! Usted tiene que retratar la vida no como es, ni tampoco como debería ser, sino como la vemos en nuestros sueños. [En un anticuado tono declamatorio.] ¡Oh, oh estimadas, venerables sombras que frecuentan el lago en la noche, póngannos a dormir, y permítannos soñar con lo que pasará en 200.000 años!
A3: [En tono realista.] Nada va a pasar en 200.000 años, nada.
A1: Muy bien, entonces dejemos que los actores nos muestren lo que es la nada.

Escena 5
Las sillas están colocadas a la manera de una torre o un bosque que inspira miedo. A2 actúa como una heroína romántica encarcelada en la torre o perdida en un bosque primitivo. A1 y ​​A3 están sentados como público.

A2: [Al público.] Hombres y mujeres... [como si estuviera esperando el aplauso.] Hombres y mujeres, leones, águilas, perdices, venados con cuernos, gansos, arañas, peces mudos que habitan bajo el agua, estrellas de mar y criaturas invisibles a simple vista, en una palabra, todos los que viven, toda la vida, todos, todos los que han completado su ciclo triste, ahora están extintos ... [respira, a la espera de los aplausos.] Durante miles de años no ha nacido en la tierra ningún ser vivo, y esta pobre luna [señala hacia un lugar a la espera de que los técnicos proyecten una luna, pero ésta nunca aparece; frustrada] ... y esta pobre luna se ha convertido en vano en una linterna. [Progresivamente empieza a intentar un tono realista.] En los prados, ya no gritan las grullas, ni se escuchan los escarabajos de mayo entre los tilos. Frío, frío, frío. Vacío, vacío, vacío. Espantoso, espantoso... [esperando algunas reacciones en A1 y
​​A3, que no reaccionan.] ... Terrible. [Pausa, por un momento se siente perdida en el escenario.] Los cuerpos de todos los seres vivos han regresado al polvo y la materia eterna se ha convertido en piedras, agua, nubes, mientras que todos sus espíritus se han fusionado en uno solo. Un alma común de este mundo, eso es lo que soy... lo que soy...
A1: ¡Basta!
A3: Esto es un material decadente.
A2: [Sigue como absorbida por el papel. Al público. Íntima, seria y desolada.] ... Pero todo esto se llevará a cabo poco a poco, en el curso de una larga, larga sucesión de milenios, cuando la luna, la brillante estrella Sirio y la tierra misma hayan regresado todos al polvo ... [Alertando seriamente al público. Con mucha emoción.] Y hasta que llegue ese momento, sólo habrá horror, horror...
A3: [A A1, cambiando el tono.] Me encanta pescar. Para mí, no hay mayor placer que sentarse a la orilla hasta el atardecer, viendo correr el río.

Escena 6
Desaparece una silla. Los actores construyen una estructura con el resto de las sillas, pero no se dan cuenta que falta una.

A1: [Mirando desde la parte superior de la estructura, quizá tenga un rifle en la mano. Al resto de los actores, que están leyendo o haciendo algunas tareas hogareñas.] ¡Un mundo maravilloso! ¡Oh valiente mundo, que alberga a esta gente en su seno! ¡Si supieras cómo te envidio! Los destinos de la gente difieren tanto. Algunos apenas pueden realizarlo en sus aburridas vidas anodinas. Son todos iguales, desafortunados. Otros, como tú, por ejemplo—oh, pero tú eres uno en un millóntu destino es vivir una vida emocionante y brillante, llena de significado... Tienes suerte...
A2: [A A1, triste] ¿Lo soy? [Encogiéndose de hombros.] ¿Yo? Hmm... Hablas aquí de la fama, de la felicidad, de algún tipo de vida brillante y emocionante, pero para mí todas bellas palabras—perdóname por decir esto de este modo—son como una jalea, que nunca voy a comer. Eres muy amable y todavía muy joven. [Sale].
A3: [A A1.] Adelante, habla. ¡Tu vida es bella! Tú has vivido tu vida, pero ¿qué pasa conmigo? Serví en el departamento de justicia por veintiocho años, pero todavía no he vivido realmente. Al fin de cuentas, no he experimentado nada todavía. No es un misterio, yo quiero vivir. Tú has tenido una vida plena y por eso no te importa nada. Es por eso que te gusta filosofar. Pero yo quiero vivir, y esa es exactamente la razón por la que bebo vino de Jerez en la cena y fumo cigarros, y todo eso.
Larga pausa.

A1: [Bajando de la parte superior de la estructura. Como actor, en un tono diferente.] Es hora de almorzar, supongo. [Camina con paso indolente y flácido.] Se me durmió la pierna...
A2: [Volviendo con una canasta. Mueven las sillas como si estuvieran en un área de picnic.] ¿Ves esa casa y el jardín de los cerezos en esa orilla de allá?
A3: Sí.
A2: Esa residencia perteneció a mi madre cuando estaba viva. Yo nací allí. He vivido toda mi vida cerca de este lago, y conozco cada pequeña isla en él.
A3: Es muy bonito aquí. [Abre la cesta y saca una gaviota con sangre. Después de haber visto la gaviota] Pero, ¿qué es esto?
A2: Una gaviota. [Señalando a A1 que está acomodando el rifle.] Él la degolló.
A3: Un pájaro hermoso. [Trata de escapar, pero lentamente regresa.] Yo no tengo ganas de salir, de verdad. [Se une al grupo de nuevo y come.]
Larga pausa.

A2: Amar sin esperanza, esperar años para que algo suceda... Pero una vez que me case, no voy a tener tiempo para amar. Las nuevas responsabilidades sofocarán todos los viejos problemas, nuevas preocupaciones estrangularán las antiguas.
A3: Y al menos, ¿no lo ves?, será un cambio. ¿Vamos a tomar otra copa o no?
A1: [A A2.]¿Pero no será demasiado para ti?
A2: ¡Por favor! [Llena los vasos.] No me mires así. Las mujeres beben más frecuentemente de lo que crees. Algunos tragos en público, abiertamente, como hago yo, pero la mayoría de ellas beben en secreto.
A3: Sí, lo hacen. Y siempre es vodka o brandy. [Hace un brindis con ellos.] ¡Salud!
A2: [A A3.] ¡Todo lo mejor para ti! Eres una persona muy buena, muy llevadera.
A1: Siento que debamos ir por caminos separados. [Todos beben.]
A3: Nos estamos separando y... tal vez nunca vamos a volver a vernos.
A2: Piensa en mí de vez en cuando.
A3: Lo haré. Me acordaré de ti. Te recordaré tal como eras en ese día brillante y soleado [señalando la torre, pero como si un larguísimo tiempo hubiera pasado desde entonces.], ¿Recuerdas? Hace una semana, cuando llevabas ese vestido de color claro...
A2: [Evocador.] Estábamos hablando...
A1: Había una gaviota blanca que yacía sobre el banco en aquel momento... [Ríe y vuelve a la parte superior de la estructura]
A2: , una gaviota...
A3: [Comienza a hacer mutis, muy lentamente. La escena adquiere tonos melodramáticos pero los personajes siguen realmente viviendo lo que dicen y sienten.] A veces las personas caminan dormidas. Y así es como te estoy hablando ahora, como si yo estuviera dormido viéndote en mis sueños... Dulces sueños maravillosos me poseen... Déjame ir ...
A2: [Temblorosa y casi gritando.] No, no... Yo soy una mujer normal. No puedes hablarme así ... No me atormentes... Eso me aterra...
A3:
No tengo voluntad propia... Nunca he tenido ninguna voluntad propia... lento, listo para derrumbarme en pedazos, siempre sumiso. ¿Cómo es posible que eso pueda complacer a una mujer?
A2: Llévame contigo, llévame lejos, pero nunca me pierdas de vista...
A1: [Desde lo alto de la estructura, como si estuviera viendo una telenovela, sorprende a A2 y a A3 en su obscena teatralidad.] ¡Eres preciosa...! ¡Oh, qué felicidad pensar que vamos a vernos otra vez!

A2 y A3, después de una pausa, regresan a la actuación melodramática. Necesitan una separación definitiva a fin de sentir algo.
A3: Voy a ver estos ojos maravillosos una vez más, esta sonrisa inefable, encantadora, tierna...
A2: ... tu dulce rostro...
A3: ... tu mirada de pureza angelical...
A2: ... mi amor ...
A3: Bueno, entonces, estoy en mi camino. Adiós.
A2: Adiós. [Salen].
A1: [Como actor, al público, como si les contara un secreto.] Tuve la sensación de que los veríamos de nuevo. Es una tontería. Amor sin esperanza; es sólo para las novelas. Naderías.
A3: [De regreso como actor. Comienza a mover las sillas de nuevo.] Lo que no puedes hacer es dejarte llevar, simplemente no puedes sentarse junto a la orilla del mar y esperar algo, esperar que cambie el tiempo
A2: [De regreso como actor. Ayuda con las sillas.] Cuando el amor se arraigue en tu corazón, debes arrancarlo.
A3: Todos estamos envejeciendo cada día más, nos vamos degradando bajo el impacto de los elementos de la naturaleza...
A1: El miedo a la muerte es un miedo animal... algo que tienes que reprimir.
A2: Temer a la muerte conscientemente, mientras se cree en la vida eterna sólo tiene sentido para los que tienen pecados que lamentar.
A1: [A A3.] Pero, en primer lugar, a ti apenas se te puede llamar una persona que cree y, en segundo lugar, ¿qué clase de pecados podrías haber cometido? Serviste en el Departamento de Justicia durante veinticinco años, y eso es todo.
A3: [Una vez más como personaje.] Veintiocho...
A2: El viento es cruel.
A3: Mañana por la mañana, si se calma, voy a ir a pescar al lago.
A1: Por cierto, tengo que echar un vistazo alrededor del jardín, en ese lugar donde se montaron la obra. ¿Te acuerdas?

A2 y A3 no parecen recordar. Parecen cadáveres y salen inmediatamente.

A1: [Inspirándoles.] Se me ha ocurrido una idea para una historia, y lo único que necesito hacer es disparar mi memoria al lugar de la acción. [Pausa. Triste.] Créanme. Todo no es más que naderías.

Regresan A2 y A3 con maletas. Un piano suena lejano. Las luces tornan al ambiente en algo íntimo.
A2: [A A3, hablando como una vieja marioneta.] ¿Usted me reconoce?
A3: ¿Casada?
A2: Hace mucho, mucho tiempo.
A3: Tuve miedo de que me odiaras. Cada noche tenía el mismo sueño: que me mirabas y no me reconocías. ¡Si supieras! Tan pronto como llegué, me vine para aquí... al lago. Yo estuve cerca de tu casa muchas veces, y cada vez decidía no entrarSentémonos.
A2: He pasado dos años enteros sin llorar. Ayer por la noche, fui al jardín de los cerezos para ver si nuestro teatro todavía estaba allí. Y todavía sigue en pie. Lloré por primera vez en dos años, y me sentí aliviada, me sentí mejor, las cosas se volvieron más claras.
A3: Me siento solo. No hay nadie cerca para calentarme. Tengo frío, como si estuviera en una caverna...
Pausa.
A1: [Al público.] He hablado y hablado mucho sobre las nuevas formas, pero ahora poco a poco me he ido metiendo en una rutina convencional. Tengo una luz parpadeante y el brillo silencioso de las estrellas, y el resplandor suave de un piano, desvaneciéndose en la calma, un aire perfumado... Esto es una agonía. [El piano se detiene. Mientras va moviendo las sillas de nuevo.] Sí, cada vez me acerco más a la convicción de que el problema no es una cuestión ni de lo viejo ni de las nuevas formas, sino que una persona escribe, sin pensar en las formas, escribe porque... porque... [titubea] ... porque libremente le sale del alma.

A2: [Como actor a A1.] He actuado mis papeles sin tener un solo pensamiento en mi cabeza
A3: [Como actor a A1.] Yo no sabía qué hacer con mis manos, no sabía cómo pararme en el escenario, ni cómo controlar mi voz.
A2: Ni te imaginas lo que se siente cuando estás actuando mal. Soy una gaviota. No, no es así... ¿Te acuerdas, derribaste una gaviota con un disparo? De pronto pasa un hombre, la ve y, no teniendo otra cosa que hacer, la mata…
A3: Un tema para un cuento.
A1: ¿De qué estaba hablando?  Estaba hablando del escenario. Yo no soy el mismo ahora que lo que solía ser. [Sale].
A2: Me voy. Adiós. [Al público.] Cuando me convierta en una gran actriz, vengan y me ven sobre el escenario. ¿Me lo prometen?
A3: Es tarde. Apenas me puedo mantener de pie... Estoy agotado, quiero algo de comer... [Sale].

OSCURIDAD

Escena 7

A2: Toma un poco de té, mi mascota.
A3: ¿Cuántos años hace que nos conocemos?
A2: Déjame que recuerde. ¡Deben ser alrededor de once años los que han pasado! Pero tal vez más...
A3: ¿He cambiado mucho desde entonces?
A2: Un montón. Has empezado a cargar años. Esas miradas tuyas tan lindas ya no son las mismas.
A3: Sí... En diez años me he convertido en una persona diferente. ¿Y a qué se debe eso?
A2: ¿Tal vez le gustaría comer algo?
A3: ... He estado trabajando mucho tiempo y muy duramente. Estoy de pie desde la mañana hasta la noche, no descanso ni un minuto, y por la noche me escondo debajo de la colcha, asustado...
A2: Siempre cenamos entre las doce y la una, como la gente decente en todas partes...
A3: ... En todo este tiempo que nos conocemos, nunca he tenido un día libre, ni siquiera uno. ¿Cómo no voy a envejecer? Y la vida es aburrida, estúpida, sórdida... te arrastra hacia abajo, una vida así.
A2: El samovar ha estado sobre la mesa durante dos horas completas...
A3: Estás rodeado de gente excéntrica, no importa adónde mires, hay una persona tonta después de la otra. Viven juntos por dos o tres años, y poco a poco te vas convirtiendo en extraño incluso para ti mismo, y ni lo notas. Un destino al que no puedes escapar... también yo me he vuelto demasiado excéntrico...
A2: Ya es la hora del té...
A3: ... Pero por lo menos no me he vuelto estúpido, todavía no. Gracias a Dios, mi cerebro aún funciona. Pero mis sentimientos se han tornado aburridos.
A2: Todavía hay una o dos cosas que debo hacer hoy.
A3: ... No hay nada que quiera, yo no necesito, yo no amo a nadie... Excepto a ti... [A2 piensa que le va a decir palabras bonitas.] ...tal vez, tú seas la única a quien yo amé. [Pausa.] Cuando yo era niño, tuve una niñera como tú. [A2 le da una mirada diabólica y sale.]
A1: [Entra mientras ve salir a A2. A A3.] ¡Qué hermosa es! ¡Preciosa! No he visto una mujer más hermosa en toda mi vida.
A3: [Soñador.] ¡Esos ojos...! ¡Una mujer maravillosa!
A1: ¡Sea que maneje a través de los campos, que pasee por el huerto sombrío, o que busque en esta mesa, experimento una dicha inefable!  El clima es encantador, los pájaros cantan, vivimos juntos en paz y armonía, ¿qué más necesitamos? [A3 le ofrece a A1 un vaso de té.] ¡Estoy muy agradecido, me siento profundamente agradecido con usted! ¿Qué es lo que le gustaría que le dijera? ¿Qué hay de nuevo, cualquier cosa?
A3: Nada. No hay nada nuevo. Todo es viejo. Sigo siendo el mismo que era, quizás incluso peor, porque me he convertido en un perezoso. No hago absolutamente nada.
A1: En un momento parará de llover, y todo en la naturaleza se va a renovar y se respirará con facilidad. [Sale A1, pero A3 no presta atención.]
A3: Soy el único que no se va a sentir renovado por la tormenta. [Al darse cuenta que A1 se ha ido, se dirige al público.] Día y noche, como un espíritu maligno, un pensamiento me persigue, la idea de que mi vida se ha perdido, se ha ido para siempre. No tengo pasado; mi estupidez se desperdició en las pequeñas cosas. Y el presente es tan absurdo que me aterroriza. ¡Oh, Dios mío! Tengo cuarenta y siete años de edad ahora. Digamos que viva hasta los sesenta, lo que me deja unos trece años más. Eso es mucho tiempo. ¿Cómo puedo recorrer esos trece años? ¿Qué voy a hacer, cómo puedo llenarlos? ¡Oh, usted puede entender lo que significaría vivir el resto de su vida de alguna manera nueva! ¡Si uno pudiera despertar una mañana clara, tranquila y sentir que está empezando su vida otra vez, que todo el pasado está olvidado, esparcido a los cuatro vientos como el humo! [Llora.] Para empezar una nueva vida... Deme una pista, dígame cómo empezar... con qué comenzar...
A2: [sorprendiendo e interrumpiendo a A3.] ¿Y el profesor?
A3: Y el profesor, como siempre, desde la mañana hasta bien entrada la noche, se sienta en su estudio y escribe.
A2: Bueno, así de volada yo diría que lo envidias.
A3: ¡, yo lo envidio! ¡Ver lo exitoso que ha sido con las mujeres! Todo eso realmente no importa, por supuesto... Una persona da conferencias y escribe sobre arte precisamente durante veinticinco años, pero no entiende absolutamente nada de arte. Durante veinticinco años...
A2: Es jubilado y no hay ni un ser vivo siquiera que sepa quién es él. Es completamente desconocido. Eso significa, que durante veinticinco años, ha tenido el trabajo equivocado.
A3: Durante veinticinco años ha estado masticando y escupiendo las ideas ajenas sobre el realismo, el naturalismo, y cualquier otro tipo de naderías.
A2: Y míralo. Él anda saltando como un semidiós! [A1 entra.]
A3: Durante veinticinco años ha estado dando conferencias y escribiendo lo que las personas inteligentes han sabido por mucho tiempo y en lo que la gente estúpida no tiene ningún interés.
A1: Por desgracia, sí. ¡Oh, sí! [Pausa.] Una persona iluminada, que no ilumina a nadie... [Pausa.] Una personalidad que brilla... [A2 y A3 se miran y poco a poco van saliendo.] ¡Nadie habría podido terminar con una broma más mortal! Ahora tengo cuarenta y siete años. Hasta el año pasado, yo era como tú, deliberadamente tratando de empañar mi visión con la misma clase de escolástica... [Al darse cuenta de que está solo en el escenario, habla con el público como actor o como personaje.] ...para no tener que ver la vida como realmente es. Y pensé que lo que estaba haciendo era lo correcto. En general, me encanta la vida, pero no puedo soportar la vida que vivimos, la vida provincial, de mente estrecha... [mirando el escenario, la sala.] ...aquí. [Pausa.] Qué hermoso día hoy... No hace demasiado calor... [Pausa.] Pensé que estaba haciendo lo correcto. ¡Pero ahora, si tú supieras! No puedo dormir por la noche por la decepción y la rabia que siento de lo estúpidamente que dejé deslizar el tiempo. ¡Oh, los años perdidos cuando podía haber tenido todo lo que no puedo tener ahora porque soy demasiado viejo! [Pausa.] Los que vengan después de nosotros, en el transcurso de cien o doscientos años, y que nos desprecien por vivir nuestras vidas de forma tan estúpida y de tan mal gusto, tal vez van a encontrar maneras de ser felices... pero en cuanto a nosotros... [Pausa.] Para nuestra situación, la de Uds. y la mía, no hay esperanza. [Pausa.] ¿Qué buen tiempo hace hoy ... [Pausa. De pie sobre una silla.] En un día hermoso como éste un hombre podría ahorcarse.

OSCURIDAD

Escena 8
A1 sigue parado sobre la silla, como si fuera a ahorcarse. A2 entra.

A2: [Aplaudiendo y riendo.] Sigues siendo un hombre joven, no representas más de, bueno... treinta y seis-treinta y siete...
A1: [Cambiando el tono de la última escena. Como mirando de lejos.] Los árboles, los árboles, nada más que árboles.
A2: [Salta sobre otra silla y trata de ver lo que A1 está mirando. Verificando si A3 está listo para escuchar lo que va a decir. A A1 como un secreto.] Él planta nuevos bosques cada año, y ya ha recibido una medalla de bronce y un diploma por su trabajo. Está haciendo todo lo posible para detener la devastación de los bosques antiguos. Si lo escuchas con atención, vas a estar de acuerdo con él por completo. [Mirando a A3 e invitándolo a saltar sobre una silla.] ¿Cuándo es que vas a venir a ver…?
A3: No lo sé. [Se sienta en una silla lejos de A1 y
​​A2.]
A2: [A A1] Él dice que los bosques glorifican nuestra tierra, que le enseñan a una persona el significado de la belleza y encienden un espíritu de grandeza.
A3: [Desde detrás. Mientras habla, A1 y A2 comienzan a sentir mucho frío.] Los bosques hacen el clima menos severo. En los países donde el clima es templado, menos energía se gasta en la lucha con la naturaleza, y por eso las personas son más suaves y más amables. Allí la gente es hermosa, ágil, se excitan fácilmente…
A1: ¡Bravo, bravo! Todo esto está muy bien, pero no es convincente. Así que, mi amigo, me permitirá continuar con la quema de madera en mi cocina, y hacer mis graneros de madera.
A3: ...su voz es elegante, y sus movimientos, graciosos. La ciencia y el arte florecen entre ellos, no son pesimistas...
A1 vuelve a la silla donde está A2 y la baja, la obliga bruscamente a trabajar. No se oye nada más que el sonido de un hacha golpeando un árbol. El sonido se hace menos intenso por un momento, pero cuando comienza el coro, el sonido subirá de volumen progresivamente hasta el final de la escena.

A3: ... su actitud hacia las mujeres es completamente refinada, noble...
A1: [Risas.] ¡Bravo, bravo!
A3: Bueno, lo acompañaré en la idea de la tala de los bosques, cuando ésta sea absolutamente necesaria, ¿pero por qué debe devastarlos?
A2: [Miserablemente devastada, mirando a lo que la han obligado a hacer.] ¡Oh, mi hermoso jardín ...
A3: Los bosques se están resquebrajando bajo el hacha. Millones y millones de árboles se están desperdiciando, las casas de los animales y de las aves se están destruyendo, los ríos se tornan poco profundos y se secan, el maravilloso paisaje está desapareciendo, y para siempre... Ni un rastro queda de las antiguas comunidades, de granjas pequeñas, de las ermitas y de los molinos de agua. En general, es una imagen de una inconfundible degeneración gradual, y al parecer sólo quedan unos diez o quince años antes de que llegue a ser completa.
A2: ¡Oh, mi hermoso jardín, mi querido y dulce jardín de los cerezos! ¡…Mi vida, mi juventud, mi felicidad, adiós! ¡Adiós! Sin el jardín de los cerezos mi vida perdería su sentido, y si realmente debe ser vendido, entonces procedan y véndanme junto con el jardín…
A3: El maravilloso paisaje está desapareciendo, ya se está yendo para siempre... ¿No es cierto, señora? Sólo un bárbaro irreflexivo podría quemar una belleza como ésta para meterla en su estufa y destruir lo que nosotros mismos no podemos crear.
A1: No me gusta este tipo de filosofía.
A3: Vas a decir que es el resultado de las influencias culturales, que, naturalmente, la vieja vida tiene que dar paso a lo nuevo. , puedo entender eso. Si las carreteras y los ferrocarriles estuvieran corriendo en el lugar de estos bosques devastados, si se hubieran construido molinos, fábricas y escuelas, nuestro pueblo estaría más sano, sería más rico, más inteligente. Pero, ya ves, nada de eso ha ocurrido.
A2: ¡Oh, mi hermoso jardín de los cerezos! Nos vamos y ni un alma quedará aquí...
A3: Se ha dotado a la humanidad con la razón y con el poder de la creación a fin de aumentar lo que nos fue dado, pero hasta este momento no hemos hecho otra cosa más que destruir. Encontramos los mismos pantanos y mosquitos, la misma escasez de carreteras, la misma pobreza, el tifus, la difteria y los incendios en el distrito... Los hombres destruyen todo y no piensan en el mañana... [Pausa. Se da cuenta de que no está teniendo ningún efecto sobre A1.] Puedo ver por tu cara que no te interesa.
A1: Se vendió.
A2: ¿Se vendió el jardín de los cerezos? ¿Quién lo compró?
A1: Yo lo compré. ¡Dios del Cielo, Señor Dios, el jardín de los cerezos es mío! Dime que estoy borracho o fuera de mi mente, que todo lo que veo ante mis ojos es un sueño...
A3: [A A1.] Ella está llorando. [Pero A2 no está llorando.]
A1: ... Si al menos mi padre y mi abuelo pudieran levantarse de sus tumbas y verme... su hijo y su nieto, al que siempre estaban golpeando, que apenas sabía leer y escribir, que corría descalzo en el invierno, si pudieran ver cómo este mismo hijo y nieto fue y compró la finca donde mi abuelo y mi padre eran esclavos, donde ni siquiera se les permitía ir a la cocina... estoy dormido, esto es un espejismo para mí...
A2: No, no, no, no debes hablar así... [Tapándose las orejas con sus manos.]
A3: [A A1.] Ella está llorando. [A A2, tratando de consolarla, pero ella no está llorando.] Este hombre es un piojo que no sirve para nada, y tú eres la única que no lo sabe! Es poca cosa, un piojo inservible, un don nadie...
A1: Estoy dormido, es sólo un sueño... [Al público.]  Vamos, todos ustedes, vengan a verme derribar el jardín de los cerezos con mi hacha. [Muy emocionado.] ¡Miren y vean cómo los árboles se derrumban!
A3: Ella está llorando. (Ella no está llorando.)
A1: [A A2.] No quieres mirarme... como si yo fuera un insecto de cierta clase. [Hablando con el público con cierta complicidad.] Vamos a construir casas de veraneo, y nuestros nietos y nuestros bisnietos van a ver una nueva vida... quiero vivir, me encanta el éxito, la fama, me encanta hacer escándalo en el mundo. Dedicar cada minuto de nostalgia por el pasado, observar paso a paso el éxito de los demás, estar temiendo a la muerte... ¡No puedo soportar eso!
A3: [A A2.] ¡Ven conmigo, querida, vámonos lejos de aquí, vamos...!

A1, A2 y A3 son ahora un coro. Ellos corren alrededor de las pocas sillas, moviéndose por todo el escenario. Lanzan las sillas fuera del escenario.

A1: Los bosques disminuyen año tras año...
A2: ... los ríos se secan ...
A3: ... la vida salvaje está llegando a su fin ...
A1: ... el clima se estropea ...
A2: ... y con cada día que pasa la tierra deviene más pobre y más fea.

Se ven agotados en las últimas tres sillas que quedan sobre el escenario. El sonido se detiene con la última palabra. Silencio. Pausa. Poco a poco, empiezan a resucitar, como si hubieran nacido de nuevo. Hablan entre ellos y a veces al público.
A3: Cuando camino más allá de los bosques pertenecientes a las aldeas,
A2: Los bosques que salvé de la tala,
A1: O cuando oigo los sonidos de los bosques jóvenes que planté con mis propias manos,
A3: Entonces me doy cuenta de que el clima está también al alcance de mi poder.
A2: Y si en el transcurso de miles de años la humanidad encuentra la felicidad,
A1: Me doy cuenta de que yo también voy a ser en parte responsable de ello.
A3: Cuando planto un cerezo joven y luego veo cómo sus hojas reverdecen…
A2: Y la forma en que se mece en el viento,
A1: Mi alma se llena de orgullo.

Pausa. Miran al público y se dirigen a él en un tono acusador:
A3: Todos ustedes están destruyendo los bosques sin pensar,
A1: Y pronto no quedará nada sobre la tierra.
A3: De la misma manera ustedes están destruyendo la humanidad sin pensarlo.
A1: ¿Por qué? ¿Por qué se están destruyendo a ustedes mismos?

A2 piensa como si estuviera haciendo una conexión.

A2: ¿Por qué es que ustedes no pueden ser indiferentes a las mujeres que no les pertenecen? [Pausa.] Porque... hay un demonio de destrucción dentro de cada uno de ustedes. [Pausa. Salen A1 y
​​A3 y se llevan las últimas sillas con ellos. A A1 y ​​A3.] No les importa un ápice de los bosques, de las aves, de las mujeres, ni siquiera de ustedes mismos.

A1 se asoma por un segundo.

A1: [A A2. y refiriéndose al público.] Shhh... que pueden oírte. [Sale].
A2: [A público o para sí misma.] Esto es una tortura...

OSCURIDAD

Escena 9
Sólo dos sillas permanecen. La escena está oscura, las luces hacia el público. Los actores quieren ser vistos; buscando la luz, se encaran y se enfrentan al público. Todo parece como era al principio, pero una de las sillas ha desaparecido y uno de los actores no sabe dónde sentarse. Por último, el actor se sienta en el suelo.

A3: Oh, ¿dónde está, a dónde se fue mi vida pasada, la época en que yo era joven y feliz e inteligente, cuando soñaba con gracia y pensaba con facilidad, cuando tanto el presente como mi futuro brillaban con esperanza?
A2: Todo llega a su fin. Así que aquí estamos diciendo nuestro último adiós.
A1: ¿Nos volveremos a ver alguna vez?
A3: No creo que lo hagamos. ¿Por qué es que, justo en el momento en que apenas hemos comenzado a vivir, nos volvemos aburridos, pesados y poco interesantes?
A2: ¿Por qué es que nos volvemos perezosos, indiferentes, inútiles e infelices...
A1: Bueno... Gracias por todo... [A A2 y A3, y también al público.] Perdóneme, si lo que he hecho no era tan... Demasiado, oh, he hablado mucho, mucho-y por eso perdónenme, no piensen mal de mí.
A2: ¿Qué otra cosa puedo decirles más que un adiós para siempre?
A3: La vida es dura. Para muchos de nosotros nos parece un poco débil, solitaria y sin esperanza.
A1: Hoy en día todo eso ha desaparecido y nos quedamos con un gran espacio vacío [da un vistazo al escenario oscuro], con nada para llenarlo.
A2: [A A1 y
​​A3.] La gente está buscando algo apasionadamente.
A1: Y, por supuesto, lo van a encontrar.
A3: ¡Si tan solo eso llegara lo más pronto posible!
A1: [A A1, A2 y al público.] Tenemos que iros a casa... (Nadie se mueve.)
A3: ¡Qué día terrible hoy!
A2: Hay que vivir... Hay que vivir...
A1: ¡Si al menos supiéramos, si supiéramos!

FIN
Hacienda Heights, September 20, 2009
© Gustavo Geirola, 2009.